MED26: un camino juntos por un Mediterráneo de paz

En Barcelona, un encuentro entre obispos, jóvenes y entidades locales

MED26: un camino juntos por un Mediterráneo de paz

Del 9 al 12 de junio de 2026, Barcelona (España) acogió el MED26, un encuentro eclesial que congregó a diversas instituciones que operan en la cuenca del Mediterráneo. El evento contó con la asistencia de más de 200 personas, entre obispos, jóvenes y otros actores locales, integrados en las redes de Solidaridad, Educación, Teología, Santuarios y Monasterios. También destacó la presencia de representantes de la Curia Romana, como el Card. Koovakad, Prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, y S.E. Mons. Flavio Pace, Secretario del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Por parte del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI), participaron, además de su Prefecto, el Card. Michael Czerny SJ, el Subsecretario Jozef Barlaš y la Oficial Flaminia Vola.

Los jóvenes presentes en el evento, algunos de los cuales ya habían participado en la experiencia de Bel Espoir – MED25, iniciaron sus actividades el 6 de junio con encuentros dedicados exclusivamente a ellos. La visita al monasterio de Santa María de Montserrat resultó particularmente enriquecedora desde el punto de vista formativo.

El MED26 se celebró en el marco de la visita apostólica del Santo Padre León XIV a España, coincidiendo con su etapa en Barcelona, bajo el lema Alça la Mirada (https://alcalamirada.cat/es/ ; https://esglesia.barcelona/).

Las sesiones del MED26 comenzaron en la sede de la Generalitat de Cataluña con un discurso pronunciado por el Card. Michael Czerny, ante instituciones locales y el Card. Jean Marc Aveline, arzobispo de Marsella y promotor de los diálogos del Mediterráneo. Durante su intervención, el Prefecto destacó que “cada orilla posee sus propias riquezas, su propia historia, su propia memoria y su propia capacidad para contribuir al bien común”.

Ese mismo día, los participantes se encontraron con el Papa León XIV en la sede del arzobispado de Barcelona, acompañados por el cardenal arzobispo Omella. Por la tarde, se unieron a la vigilia de oración junto al Santo Padre en el Estadi Olímpic Lluís Companys.

La segunda jornada de trabajo se desarrolló en el Seminari Conciliar de Barcelona. Comenzó con algunas reflexiones conjuntas sobre el Mediterráneo, compartidas en grupos transversales con el objetivo de ofrecer a los jóvenes herramientas para interpretar el mundo actual desde una lógica de cooperación. Por la tarde, el grupo fue invitado a participar en la Santa Misa solemne presidida por el Santo Padre en la Basílica de la Sagrada Familia, en conmemoración del centenario de la muerte de Antoni Gaudí, y a la que siguió la inauguración de la Torre de Jesucrist.

Durante la tercera jornada se combinaron los saludos institucionales de la Archidiócesis de Barcelona y de las autoridades gubernamentales de Cataluña con sesiones de trabajo en las que se reflexionó sobre la importancia de las redes como espacios de paz y colaboración entre las orillas del Mediterráneo. Se instó a los grupos a compartir sus buenas prácticas y a elaborar propuestas concretas para delinear el camino a seguir en el futuro. Estas propuestas se presentaron en la sesión plenaria del último día. Entre las sugerencias principales, destacaron las siguientes: profundizar en la escucha y el diálogo entre los distintos actores, para consolidar el trabajo conjunto sobre la base de las buenas prácticas ya existentes; mirar hacia el horizonte de la Iglesia en los próximos años, en preparación para el Jubileo de la Redención de 2033; prestar atención a la movilidad humana en la región, a los retos que esta plantea, pero también a las oportunidades de difundir la cultura mediterránea desde un enfoque intercultural e intergeneracional; solicitar al Santo Padre un Sínodo sobre el Mediterráneo que sitúe la dignidad humana y los derechos fundamentales en el centro, en un contexto regional crítico donde se destacan los derechos fundamentales de cada individuo.

En sus conclusiones, el Card. Aveline invitó a contemplar con entusiasmo la originalidad del camino emprendido, señalando que este debe ir acompañado de dulzura, paciencia y perseverancia, pero también de audacia en las iniciativas. Finalmente, recordó las palabras de aliento del Papa León XIV a continuar reforzando estas redes más allá de estructuras rígidas, discerniendo vías que favorezcan el compromiso de las Iglesias del Mediterráneo y su colaboración con todas las personas de buena voluntad.

 

 

 

 

18 junio 2026