FUNDACIÓN VAN THUÂN
Apoyar el desarrollo integral de las Iglesias locales en todo el mundo
En el marco de la promoción del desarrollo humano integral, la Fundación, como organismo instrumental del Dicasterio, sitúa el apoyo a la labor del Dicasterio en el centro de su misión, con especial atención a las poblaciones que viven en condiciones de pobreza y exclusión. Este compromiso tiene como objetivo la superación efectiva de toda forma de marginación, mediante el acceso equitativo a bienes esenciales (salud, instrucción, trabajo digno y cultura) y la plena emancipación de las personas, llamadas a dejar de ser meras beneficiarias de la asistencia para convertirse en protagonistas de su propio destino.
Constituida el 25 de julio de 2023 mediante un Rescriptum ex Audientia Sanctissimi, la Fundación Van Thuân fue creada por el Papa Francisco, quien dispuso que en ella confluyeran dos entidades ya existentes: la Fundación “El Buen Samaritano” y la Fundación “Justicia y Paz” (anteriormente Fundación San Mateo), bajo la supervisión del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.
El nombre elegido rinde homenaje al cardenal François-Xavier Nguyễn Văn Thuân, quien presidió el Pontificio Consejo Justicia y Paz (uno de los Pontificios Consejos integrados posteriormente en el Dicasterio) desde 1998 hasta 2002, año de su fallecimiento. El Papa León XIV lo menciona en su primera encíclica, “Magnifica Humanitas”, entre los testigos de la esperanza y de la dignidad humana (n. 125). Tras pasar trece años en prisión bajo el régimen vietnamita, el cardenal Van Thuân transformó el sufrimiento en un mensaje de esperanza y en una visión concreta del desarrollo humano integral, principios que siguen orientando toda la actividad de la Fundación. Como él mismo subrayaba:
“por desarrollo no se entiende únicamente alimentar y vestir a la humanidad, ni tampoco difundir sistemas de cultivo, excavar pozos o canales; desarrollo significa también promover la dignidad humana en todos los sentidos”. (Card. Van Thuân - CS 582)
Esta intuición encuentra plena correspondencia en la reflexión propuesta por el Papa León XIV en Magnifica Humanitas, donde se afirma que:
“Por “desarrollo humano integral” entendemos un proceso en el cual el crecimiento de las personas y de los pueblos abarca todas las dimensiones de la existencia y abre el futuro también a las generaciones venideras” (n. 82).
Para alcanzar este objetivo, la institución colabora con las Iglesias locales, ayudándolas a concebir y ejecutar proyectos de desarrollo comunitario que refuercen las capacidades propias de cada territorio y generen efectos duraderos en términos de inclusión social y dignidad. La idea fundamental es contribuir a la edificación de sociedades más justas, en las que cada persona tenga acceso real a las oportunidades y pueda vivir con dignidad, reduciendo progresivamente las desigualdades. Este enfoque refleja el principio de subsidiariedad, elemento clave de la Doctrina Social de la Iglesia, que el propio cardenal Van Thuân sintetizaba al recordar que ayudar verdaderamente a una persona significa capacitarla para valerse por sí misma y, a su vez, para ayudar a los demás. Afirmaba:
“No se conforme con ayudar a las personas… ayúdelas de manera que puedan ayudarse a sí mismas y estén preparadas, a su vez, para ayudar a cualquiera” (Card. Van Thuân - CS 583)