La Arquidiócesis de Montreal acogió un encuentro sobre la pastoral de la movilidad humana con la participación de Obispos de Canadá, Estados Unidos y México y del Observatorio de Movilidad Humana y Pastoral de Centroamérica, México y el Caribe (OSMECA).
La iniciativa, que se llevó a cabo del 13 al 16 de abril de 2026, se centró en la escucha y el diálogo en torno a la carta pastoral “Lo vió, se acercó y lo cuidó”.
Este encuentro regional de líderes eclesiales, responsables de la pastoral de la movilidad humana tuvo el objetivo de fortalecer el acompañamiento de la Iglesia a los migrantes y refugiados y profundizar la colaboración regional efectiva entre la Iglesia en México, Canadá y los Estados Unidos, para buscar respuestas concretas de la Iglesia Católica a favor del acompañamiento efectivo de las personas vulnerables en movimiento en la actualidad.
La organización de esta iniciativa pastoral estuvo a cargo de la Oficina de Comunidades Culturales y Rituales de la Diócesis de Montreal, encabezada por el vicario episcopal, P. Pierangelo Paternieri CS, apoyado por Alessandra Santopadre y Eliana Jaramillo. Por su parte, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI) fue representado por el Card. Fabio Baggio CS, subsecretario del Dicasterio; los oficiales del DSDHI, P. Robert Stark y la sra. Elisa Batazzi, así como también por dos miembros del DSDHI, P. Gustavo Meneses (OSMECA) y el sr. Dylan Corbett (Hope Border Institute).
Los Obispos que participaron en este encuentro regional fueron: Mons. Pierre Goudreault, Obispo de Sainte Anne de la Pocatière y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Canadá; Mons. Martin Laliberté PME, Obispo de Trois-Rivières; Mons. Noël Simard, Obispo emérito de Valleyfield; Mons. Brendan Cahill, Obispo de Victoria, Texas, y presidente del Comité sobre Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos; Mons. Mark J. Seitz, Obispo de la Diócesis de El Paso, Texas, y miembro del Comité sobre Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos; Mons. Jacques Fabre-Jeune, Obispo de Charleston y consultor del Comité sobre Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos; Mons. Eugenio Lira Rugarcía, Obispo de Matamoros-Reynosa y Responsable de la Dimensión Episcopal de Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Mexicana; y Mons. Daniel Blanco, presidente del OSMECA.
En algunos momentos litúrgicos y culturales también participaron Mons. Christian Lépine, Arzobispo de Montreal y Mons. Alain Faubert, Obispo de Valleyfield (Québec).
Junto a la reflexión de la carta pastoral “Lo vió, se acercó y lo cuidó”, los participantes pudieron conocer de cerca la experiencia de la pastoral de movilidad humana en la provincia de Quebec al encontrar, dialogar y celebrar la Eucaristía con diversas comunidades de migrantes locales, entre ellas, las de origen italiano, eritreo, vietnamita, y latinoamericano. También pudieron conversar con trabajadores temporáneos en una granja y visitar la casa de acogida “Le Pont”, que brinda vivienda y acompaña a solicitantes de asilo y migrantes con estatuto precario.
De igual forma, los presentes intercambiaron experiencias con la Red de Asistencia para Trabajadoras y Trabajadores Agrícolas Migrantes de Quebec (RATTMAQ) y el Centro de ayuda a migrantes latinoamericanos (CAFLA).
Conclusiones del encuentro
Al finalizar el encuentro, los presentes reafirmaron su compromiso de caminar juntos como Iglesia, respondiendo con espíritu evangélico, profético y solidario al desafío de la movilidad humana en nuestro tiempo.
“Valoramos profundamente las experiencias pastorales que hemos conocido. Estas iniciativas constituyen un patrimonio de saberes y prácticas que deben ser fortalecidas, visibilizadas y compartidas, ya que pueden inspirar y ser replicadas en otros contextos eclesiales”, indicaron.
En esta línea, destacaron la importancia de la pastoral intercultural que es “un ejemplo concreto de atención integral a las personas migrantes en las comunidades de acogida”, destacaron la “capacidad de desarrollar el trabajo en red con organizaciones de la sociedad civil” y reconocieron las acciones pastorales que acompañan a solicitantes de asilo, trabajadores temporales y sobrevivientes de trata.
Por último, los participantes resaltaron la iniciativa “Le Pont” que se presenta como “un modelo significativo de implementación de la propuesta pastoral sintetizada en los cuatro verbos fundamentales: acoger, proteger, promover e integrar” y concluyeron que “este camino ofrece una orientación concreta y fecunda para la acción pastoral en el ámbito de la movilidad humana”.