Tuvo lugar el pasado mes de diciembre en Sídney el primer encuentro presencial del “Migrants and Refugees Oceania Network”, una nueva red regional creada para brindar apoyo pastoral y práctico, así como para mejorar el acceso al trabajo y a la atención sanitaria de miles de trabajadores migrantes, refugiados, desplazados climáticos y de sus familias en toda la región.
Anunciado por el presidente de la Federación de la Conferencia Episcopal Católica de Oceanía (FCBCO), Mons. Anthony Randazzo durante el Sínodo en Roma, la Red está empezando a tomar forma.
El último encuentro contó con la participación de la Oficina para Migrantes y Refugiados de la Conferencia Episcopal Australiana (ACMRO), así como representantes de la Conferencia Episcopal del Pacífico (CEPAC), la Oficina de Migrantes y Refugiados de la Conferencia Episcopal Católica de Papúa Nueva Guinea e Islas Salomón, Cáritas Nueva Zelanda, la Red para Refugiados de los Misioneros Vicencianos y la International Catholic Migration Commission (ICMC).
El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI) fue representado por dos oficiales: Alwin Macalalad y Michele Robibaro.
Durante la reunión se identificaron tres desafíos principales: las personas desplazadas o afectadas por el cambio climático; los trabajadores estacionales; y la difícil situación de los refugiados procedentes de Papúa Occidental y de otras personas que buscan refugio en Oceanía.
Al dirigir su mensaje a los miembros de la nueva red, Mons. Randazzo destacó los desafíos actuales, pero también explicó su visión de futuro:
“Queremos que Oceanía sea un lugar donde las personas desplazadas o vulnerables encuentren, a través de nosotros, el rostro de Cristo. Queremos que nuestra Iglesia hable con claridad y actúe con valentía por la justicia, la misericordia y el bien común. Y queremos que el Migrants and Refugees Oceania Network sea un catalizador que fortalezca la defensa, la cooperación y la conexión en todas nuestras islas y naciones”, indicó.
Para leer el discurso completo en inglés del Presidente del FCBCO, haga clic aquí.
Por su parte, Mena Antonio, Presidenta de Cáritas Nueva Zelanda y Vicepresidente de Caritas Internationalis, afirmó que su esperanza para el futuro del MRON es que pueda “amplificar verdaderamente la voz de las personas que viven en las naciones insulares afectadas por el cambio climático, la justicia ambiental y la injusticia económica, y llevar esa voz a las plataformas a las que tenemos acceso, como Caritas, pero también como red”.