Nombramiento de los Subsecretarios del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

Nombramiento de los Subsecretarios del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

El 5 de noviembre de 2026, el Santo Padre nombró Subsecretarios del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI) al P. Avelino Chicoma Bundo Chico, S. J., hasta ahora Jefe de Oficina en el mismo Dicasterio, y a la profesora Claudia Leal, docente estable y profesora ordinaria de Teología Fundamental de la Familia en el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia, de Roma.

Los dos Subsecretarios se han reunido con todo el personal del DSDHI, dirigiéndole un saludo especial. El P. Chico ha agradecido al Santo Padre y a los Superiores del Dicasterio la confianza depositada en él durante estos años, «en particular en relación con este nuevo nombramiento», y ha declarado que desea afrontar este nuevo cometido con tres palabras: presencia, compromiso y testimonio. «La responsabilidad que me espera – ha dicho – es exigente y también desafiante, pero me siento sostenido por Dios, por los Superiores y por todos. Resuenan en mis oídos y en mi corazón las palabras que Dios dirigió a Jeremías: “No digas: ‘Soy un muchacho’, pues adondequiera que yo te envíe irás, y todo lo que te mande dirás. No les tengas miedo, que contigo estoy yo para salvarte” (Jer 1,7-8)».

La profesora Leal ha querido también dirigir palabras de agradecimiento al Papa León XIV por la confianza depositada en ella, y ha añadido que está «agradecida al Señor por “[SAL 116,12 BJ – PENDIENTE]” (Sal 116,12)». Dirigiéndose a todo el personal del DSDHI, ha declarado ser consciente de entrar en «un trabajo ya en marcha, junto con el Prefecto Sor Alessandra Smerilli, el Pro-Prefecto cardenal Fabio Baggio y el Secretario mons. Jozef Barlaš». Y, hablando de su experiencia personal, ha dicho: «Nací en Chile, he vivido en diversos países y hoy, junto con mi familia, estoy en Roma. Cada frontera cruzada me ha confirmado que el desarrollo humano tiene siempre un rostro y un nombre, y que en la Iglesia nadie es extranjero. Gracias a la experiencia en el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia, he aprendido que en cada cultura la familia es el primer lugar en el que el desarrollo humano se convierte en cuidado». Después ha querido encomendar su nuevo cometido a San Juan XXIII, «el Papa bueno, para que – ha dicho – me enseñe a servir con su mansedumbre y su confianza, en aquella Iglesia que él deseaba que fuera “la Iglesia de todos”».

Todos los Superiores y Oficiales acogen con alegría a los dos Subsecretarios en este nuevo camino de servicio a la Santa Sede.

05 noviembre 2026