Mejorar los servicios WASH en los centros sanitarios de Haití: una historia de valentía y perseverancia

Mejorar los servicios WASH en los centros sanitarios de Haití: una historia de valentía y perseverancia

En los últimos años, Haití se ha convertido en uno de los lugares más problemáticos e inseguros del mundo. La proliferación de grupos armados, una gobernanza inadecuada y unos servicios públicos limitados, junto con los elevados precios del combustible y de los productos de primera necesidad, han tenido un impacto desproporcionado en las personas y familias pobres y marginadas, quienes se ven obligadas a hacer frente a la pobreza, la inseguridad y la falta de servicios sociales como la asistencia sanitaria y la educación.

Ante estos desafíos de gran magnitud, un equipo de profesionales y directivos sanitarios unió fuerzas para colaborar con la Iglesia católica, logrando así una hazaña extraordinaria: proteger la salud de cientos de miles de personas, al mejorar significativamente el acceso al agua potable, a instalaciones sanitarias y a buenas prácticas de higiene (WASH: Water, Sanitation and Hygiene, por sus siglas en inglés) en ocho centros sanitarios repartidos por otras tantas diócesis de Haití.

La Iglesia católica haitiana seleccionó los centros sanitarios en cuestión tras recibir una carta circular del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral en agosto de 2020. En dicha carta, se instaba a “identificar aquellos centros sanitarios católicos” que no disponían de sistemas WASH adecuados, a “acoger y apoyar cualquier evaluación o investigación relacionada con el sistema WASH”, a promover públicamente estas cuestiones en el sector sanitario, a colaborar en la recaudación de fondos y a ponerse en contacto con el Dicasterio para informar sobre “los progresos alcanzados y la necesidad de acceder a la ayuda”.

Los centros sanitarios haitianos se han adherido a una iniciativa de mayor envergadura, una cuyo propósito es la evaluación y mejora de las condiciones de WASH en los centros sanitarios católicos de 23 países. Dicha iniciativa ha sido promovida por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral en colaboración con diversas organizaciones, entre las que se incluyen miembros de la Confederación Cáritas, la iniciativa Global Water 2020 y varias congregaciones religiosas.

Gracias a la financiación proporcionada por un generoso benefactor, se han puesto en marcha planes para optimizar las condiciones de sistemas WASH en los 10 centros identificados inicialmente en Haití, uno por cada una de las diócesis del país. Conscientes de la situación de extrema inseguridad y de las complejas limitaciones administrativas y logísticas, todas las partes implicadas coincidieron en que el proyecto en cuestión requería un acompañamiento atento y adaptado a las circunstancias.

A finales de 2020 se formalizaron los acuerdos procedimentales e institucionales y se constituyó un comité ad hoc para acompañar el diseño, la ejecución, el seguimiento y la rendición de cuentas del proyecto. El comité comenzó a reunirse a principios de 2021 y concluyó su labor a principios de 2026. Dicho comité fue convocado y presidido por el Dicasterio, contando con la participación de Cáritas Haití, la Conferencia Episcopal de Haití, la Nunciatura Apostólica, Caritas Internationalis, y Catholic Relief Services.

Esta última ha proporcionado asistencia técnica a Cáritas Haití para la estimación de los costes y el diseño y la ejecución de intervenciones destinadas a mejorar los servicios WASH. El comité constituyó una ocasión para el intercambio de opiniones, la orientación y el aprendizaje, especialmente cuando la inseguridad y la volatilidad de los precios afectaron a los plazos previstos para las actividades.

A pesar de las dificultades previsibles y de los nuevos retos que surgieron durante la ejecución, se llevaron a cabo varias acciones entre abril de 2022 y agosto de 2023. Dichas acciones incluyeron la instalación de sistemas de abastecimiento de agua en áreas previamente no atendidas, la construcción de incineradores y fosas para la eliminación segura de residuos sanitarios, la habilitación de puestos de lavado de manos para mejorar la higiene y proteger a los pacientes y al personal sanitario, la construcción de instalaciones sanitarias limpias y dignas, separadas por sexos (que en muchos casos sustituyeron a otras anteriores que se encontraban en muy mal estado), y la orientación y formación en prácticas de higiene tanto a pacientes como a personal sanitario. Si bien las obras de construcción finalizaron en el año 2023, el comité mantuvo reuniones hasta principios del año 2026 con el propósito de brindar apoyo a las tareas de seguimiento, elaboración de informes y auditoría. Dichas labores requirieron de un tiempo considerable.

Como resultado de este trabajo, las más de 230.000 personas atendidas por estos centros sanitarios gozan ahora de mayor seguridad, de una atención sanitaria de mayor calidad, de un menor riesgo de infecciones y de unos servicios más dignos. Durante el período de ejecución del proyecto, Haití enfrentó un repunte devastador de la enfermedad del cólera. La implementación de mejoras en los servicios WASH en los centros de salud mencionados contribuyó significativamente a la protección del personal sanitario y de los pacientes contra el cólera y otras infecciones durante este período de alto riesgo.

La siguiente tabla presenta la lista de centros de salud que participaron inicialmente. Las obras programadas no se han concluido en los dos centros señalados con un asterisco debido a problemas de seguridad y de carácter jurídico.  

 

Diócesis

Centro de salud

Hinche

Trianon Health Center

Port-au-Prince

Cazale Health Centre

Fort-Liberté

Jacquezyl Health Center

Jeremiah

Jean-Bellune Health Centre

Cayes

Dispensary at the Home of God's Children

Gonaives

Gervais Health Centre*

Port-de-Paix

Bonneau Health Centre

Cap-Haitien

St. John's Hospital*

Jacmel

Sacred Heart

Anse-à-Veau/Miragoâne

Midian Health Center

 

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Esta labor pone de manifiesto el valor y el compromiso de los profesionales sanitarios y de los responsables de estos centros de salud, quienes reconocieron la importancia del programa WASH y perseveraron a pesar de la inseguridad y las condiciones precarias, para garantizar unas instalaciones más seguras y dignas a sus pacientes, los cuales dependen de ellas para recibir atención sanitaria. Se trata de un logro que, a pesar de los desafíos, las dificultades y los retrasos, merece ser celebrado.

La iniciativa también pone de manifiesto la eficacia de las colaboraciones y los logros que se pueden alcanzar cuando las distintas instancias de la Iglesia, a nivel local, diocesano, nacional e internacional, unen sus fuerzas para promover el bien común. Además, ilustra cómo las instituciones eclesiásticas pueden traducir su compromiso con la protección de la dignidad humana en resultados concretos, garantizando a los pacientes vulnerables que acuden a los centros sanitarios el acceso al agua potable y a instalaciones sanitarias que preserven su intimidad, así como la protección frente a las infecciones. Se trata también de un ejemplo de aplicación práctica de la subsidiariedad, en la cual cada entidad colaboradora desempeña un papel complementario, mientras que las diócesis y los centros sanitarios definen las prioridades en el ámbito del sistema WASH en beneficio de los propios centros, del personal sanitario y de los pacientes.

En consonancia con el espíritu de la “interconexión” promovido por la encíclica Laudato si’, esta iniciativa ha demostrado ser un esfuerzo multidimensional: la protección de la vida humana, la atención a los enfermos, la justicia social, la protección del medio ambiente mediante sistemas seguros de eliminación de residuos y la lucha contra las causas de la pobreza.

Una de las enseñanzas que se han extraído es que es posible mejorar los servicios WASH incluso en contextos desfavorables, particularmente en los que se establecen lazos sólidos y relaciones de confianza duraderas con las comunidades locales, como ocurre con las redes de parroquias, las organizaciones de Cáritas y las congregaciones.

Haití y su población siguen enfrentándose a numerosos retos, pero esta iniciativa exitosa demuestra el resultado que se puede alcanzar con compromiso y colaboración. De cara al futuro, este modelo puede servir como un referente alentador para intensificar los esfuerzos destinados a mejorar el programa WASH, los servicios sanitarios y las condiciones de vida en Haití.

 

Se puede ver un breve vídeo de uno de los centros sanitarios aquí.

16 octubre 2026