Más allá de la carga y el comercio: el rostro humano del mar

Mensaje del Card. Michael Czerny SJ para el Domingo del Mar 2026

Más allá de la carga y el comercio: el rostro humano del mar

Cada año, el segundo domingo de julio, la Iglesia Católica celebra el Domingo del Mar. El tema elegido para este 2026: “Más allá de la carga y el comercio: el rostro humano del mar”.

Con ocasión de esta jornada, el Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI), el Cardenal Michael Czerny SJ, envía un mensaje a los capellanes y a todas las personas comprometidas en la pastoral del mar, así como también a quienes ejercen profesiones y actividades relacionadas con el mar.

La vida del mundo sigue pasando por los mares, los ríos y las vías navegables del planeta. Detrás del comercio mundial y de las industrias pesqueras se encuentran innumerables marineros, pescadores y trabajadores portuarios cuyo trabajo sostiene a las naciones y conecta a los pueblos. El Domingo del Mar es la ocasión en la que la Iglesia recuerda a estos hombres y mujeres no solo por lo que hacen, sino como personas creadas a imagen y semejanza de Dios, dotadas de una dignidad inviolable.

“Un barco, nunca debe convertirse en un lugar de aislamiento silencioso o de indiferencia, una Babel moderna donde las personas conviven pero permanecen invisibles y siguen sin escucharse”.
— Card. Czerny, Mensaje para el Domingo del Mar 2026

En el mensaje, el Prefecto del DSDHI subraya cómo muchos trabajadores marítimos viven actualmente una soledad creciente: turnos reducidos, permisos para bajar a tierra cada vez más breves y conflictos armados que los obligan a permanecer a bordo han agudizado su aislamiento.

Citando la Magnifica Humanitas del Papa León XIV, el Card. Czerny destaca que ningún sistema económico o tecnológico puede reducir a la persona humana a “un dato, un engranaje de una maquinaria o una mercancía” (MH 180).

Por otro lado, el mensaje aborda también la dimensión ecológica: los océanos forman parte de la creación confiada al cuidado del ser humano, y su protección no puede separarse de la defensa de la dignidad de quienes trabajan en ellos. Proteger la vida marina, promover prácticas sostenibles y tutelar los derechos de los trabajadores marítimos son dimensiones de un único compromiso con el bien común.

Inspirándose en el relato de la tempestad calmada (Mc 4,40), el Card. Czerny invita a la Iglesia a “entrar en la barca”, es decir: acompañar, escuchar y defender la dignidad de cada marinero y pescador. A través del Apostolado del Mar (Opus Apostolatus Maris) y de las capellanías portuarias de todo el mundo -conocidas en muchos lugares como Stella Maris-, la Iglesia se hace presencia concreta junto a quienes navegan lejos de casa.

“El cuidado del mar nunca puede separarse del cuidado de la persona humana. Proteger la vida marina, promover prácticas éticas y sostenibles, defender la dignidad y la seguridad de los trabajadores marítimos y fomentar un espíritu de responsabilidad global no son prioridades contrapuestas, sino dimensiones de un único compromiso moral con el bien común”.
— Card. Czerny

Aquí puede leer el mensaje completo del Card. Michael Czerny SJ

24 junio 2026