La Carta Encíclica fue presentada por el Card. Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y el Card. Michael Czerny SJ, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI). El moderador fue el Card. Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano quien, en su intervención inicial, destacó que la iniciativa es el testimonio de una Iglesia deseosa de participar en el diálogo sobre las transformaciones que traen consigo las nuevas tecnologías, escuchando a quienes "trabajan directamente en esta transformación" y contribuyendo al “patrimonio de sabiduría que le ha sido confiado a la luz de la Revelación en Cristo".
El Card. Fernández profundizó en los párrafos de la encíclica que él mismo calificó como los “más teológicos”. En particular, se centró en la contraposición entre el progreso —que deposita una confianza total en las capacidades tecnológicas— y "la vida que se vive en la fe, la esperanza y la caridad". A la interpretación más común del progreso como superación de los límites de lo humano, la encíclica opone una visión en la que el límite no es un defecto que hay que eliminar, sino una dimensión constitutiva de la persona. Sin embargo, recordó el Card. Fernández que en la encíclica el Santo Padre "insiste en mostrar cómo también en el cristianismo resuena esta llamada a trascender a nosotros mismos hacia otro nivel de humanidad: el soñado por Dios". Discurso completo
A continuación, tomó la palabra la profesora Anna Rowlands, teóloga política de Reino Unido, quien se centró específicamente en la Doctrina Social de la Iglesia y en la ética teológica de las migraciones humanas, y ofreciendo un análisis transversal de todos los temas principales de la encíclica. La clave de interpretación sigue siendo el magisterio social cristiano, de la que, según la profesora, Magnifica humanitas ofrece una nueva síntesis: "La Doctrina Social de la Iglesia nos invita a un espacio de encuentro y acompañamiento mutuo para compartir una búsqueda colectiva de la verdad, la justicia y la plena realización humana". Discurso completo
Después intervino Christopher Olah, cofundador de Anthropic, una empresa de inteligencia artificial, y responsable de la investigación sobre la interpretabilidad de la IA. Con franqueza, el científico puso de relieve varios desafíos que plantea la inteligencia artificial y reconoció que, para que esta tecnología avance en la dirección correcta, es necesario un diálogo y una colaboración constantes entre quienes trabajan en los sistemas de IA y "personas a las que les importe el buen resultado de las cosas, que observen con atención, que estén dispuestas a decir verdades difíciles, que estén dispuestas a ser nuestros críticos sinceros y reflexivos". Discurso completo
Luego, la profesora Leocadie Lushombo i.t., doctora en Teología y profesora de Ética Teológica en la Jesuit School of Theology, de la Universidad de Santa Clara en California, centró la atención en los pueblos y las comunidades más vulnerables y en las advertencias del Santo Padre sobre los efectos de la inteligencia artificial en la conciencia y sobre la urgencia de custodiar la verdad, proteger a los trabajadores vulnerables y asumir una responsabilidad moral compartida. “Una forma en que la Iglesia y la sociedad del Sur global pueden utilizar positivamente esta tecnología —explicó la teóloga— es dar voz a las personas, haciendo buen uso de los medios locales que preservan la cultura del encuentro”. Discurso completo
Por su parte, el Card. Michael Czerny SJ explicó que, si la inteligencia artificial es fruto de nuestro ingenio y testimonio de la grandeza humana, también nos plantea una serie de desafíos. "El futuro de la inteligencia artificial —afirmó el prefecto del DSDHI— es una obra en construcción. La dirección que tomará la IA no está inscrita en la tecnología misma. Depende más bien de nuestras decisiones". Por lo tanto, es necesario actuar según la conciencia, es decir, "esa parte más íntima de la persona en la que el ser humano es tocado por la voz de Dios", y cuidar de nuestro futuro, como de nuestra Casa Común. Discurso completo
Tras las intervenciones de los ponentes, tomó la palabra el Papa León XIV. El Santo Padre señaló que "la inteligencia artificial exige ahora ser 'desarmada', liberada de las lógicas que la convierten en un instrumento de dominación, exclusión y muerte". Pero para que la IA se oriente hacia el bien común, también hay que construir.
Asimismo, el Papa recordó que la Iglesia está llamada desde siempre a "descifrar las cosas nuevas a la luz del Evangelio y de la dignidad de la persona" y desea ofrecer su contribución: "No poseemos respuestas técnicas, ni pretendemos sustituir a quienes poseen competencias. Pero aportamos una sabiduría sobre lo humano de la que el tiempo presente tiene una necesidad desesperada". Discurso completo
El evento fue transmitido en vivo con traducción a varios idiomas. Es posible revivir la transmisión en español: