Una semana marcada por la fraternidad y el intercambio. Del 23 al 30 de abril, el personal del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI) vivió una “semana intensiva” entre las paredes del Palacio San Calisto, y no solo allí.
Fue una oportunidad para reforzar el conocimiento recíproco, el sentido de pertenencia también con los colegas que trabajan desde países lejanos -Hawái, Filipinas, EE. UU., Argentina, Bolivia, Portugal y Argelia – y la conciencia de la misión del Dicasterio en su relación con las iglesias locales. Asimismo, fue un momento para comprender mejor el contexto más amplio del Vaticano y situar el trabajo dentro de una visión compartida.
La asamblea general, presidida por los superiores, dio inicio a los trabajos con un balance del camino recorrido durante el último año, los desafíos afrontados y los objetivos alcanzados. El prefecto, el Card. Michael Czerny SJ, recordó que la misión del Dicasterio es “ayudar al Santo Padre y a los Obispos a promover el desarrollo humano integral”, recalcando que, para la Iglesia, “el desarrollo humano integral es el desarrollo pleno de la persona en todas sus dimensiones”. En este contexto, la labor del DSDHI tiene como objetivo contribuir a eliminar los obstáculos al desarrollo humano integral, trabajando y esperando junto a aquellos a quienes el mundo ha rechazado, pero que Dios ha elegido.
Las jornadas se articularon en torno a múltiples reuniones de las secciones y áreas que operan en distintos ámbitos: administración, secretaría, escucha y diálogo, investigación y reflexión, comunicación y restitución. En el transcurso de dichas reuniones, los colegas intercambiaron pareceres, compartieron el trabajo realizado y evaluaron conjuntamente nuevas estrategias operativas con el fin de optimizar el trabajo futuro.
En este contexto, Sor Alessandra Smerilli, secretario del DSDHI, presentó una nueva fase de un proceso iniciado en 2024, relativo a un proyecto de “comunicación interna” coordinado por una consultora externa. Se trata de un proceso concebido para mejorar el modus operandi en el intercambio de información. Como señaló Sor Smerilli, unas relaciones eficaces son esenciales para garantizar el cumplimiento adecuado de los compromisos cotidianos. Con franqueza y profesionalidad, los Oficiales expusieron sus puntos de vista y propusieron posibles soluciones para que la comunicación futura sea más fluida y completa.
El Card. Fabio Baggio CS, subsecretario, dirigió una sesión dedicada a los procesos impulsados por el Dicasterio: itinerarios consolidados para el acompañamiento de las Iglesias locales, que han dado frutos pastorales concretos. Algunos ejemplos son los encuentros organizados por las realidades locales en Canadá y diversas regiones de Sudamérica con los obispos de las zonas fronterizas. Con la colaboración del DSDHI, se han establecido redes eficaces para afrontar conjuntamente los retos propios de cada territorio.