La Iglesia Católica en Europa ha reforzado su compromiso en favor de los migrantes, buscando soluciones estructurales y promoviendo el desarrollo humano integral. La quinta edición del Informe sobre la Acogida Pastoral de los Migrantes del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, elaborado en colaboración con la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán, presenta cuarenta buenas prácticas adoptadas en distintos países para garantizar derechos fundamentales como la educación, una vivienda digna y un trabajo decente. A continuación, se presentan cuatro de ellas.
Lampedusa: la solidaridad frente al dolor
Puerta de entrada a Europa para migrantes procedentes de África y Asia, la isla italiana de Lampedusa, en Sicilia, se encuentra a apenas 100 millas náuticas del continente africano. En septiembre de 2025 recibió a la primera comunidad religiosa de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), que llegó para acompañar de cerca la situación de los migrantes y refugiados, en respuesta a un llamamiento realizado por el Papa Francisco en 2015.
En este proyecto pastoral, que reúne a religiosas de distintas nacionalidades, la comunicación se desarrolla en inglés, francés e italiano. En este contexto, algunos cambios en el estilo de vida consagrada representan un desafío y requieren adaptaciones. "La práctica de la sinodalidad sobre el terreno prescinde de una superiora formalmente constituida, impulsando al grupo a tomar decisiones conjuntamente, un proceso exigente, pero enriquecedor para el crecimiento humano y espiritual", afirmó sor Antonietta Papa.
Las religiosas colaboran con autoridades italianas, como son la Guardia Costera, los Carabineros, la Policía y también con la Cruz Roja en las operaciones de rescate y acogida de migrantes en Lampedusa, intentando servir de puente entre los migrantes y los ciudadanos. Afrontan situaciones dramáticas —personas torturadas, casos de hipotermia, cuerpos sin vida— y continúan su misión confiando únicamente en la gracia de Dios.
Londres: más de 160 años de pastoral migratoria iniciada por San Vicente Pallotti
Fundada el 15 de abril de 1863 por San Vicente Pallotti, la comunidad católica de Londres trabaja desde hace más de 160 años en la acogida de inmigrantes italianos. "La parroquia nació en un período de tensiones entre anglicanos y católicos y fue pionera de la pastoral migratoria en Europa. Hoy la comunidad sigue siendo muy activa, con misas, bautizos, matrimonios y funerales, y promueve encuentros sociales en un clima de fraternidad y convivencia", explicó el sacerdote palotino p. Andrea Fulco.
Entre las iniciativas sociales de la parroquia se encuentra el Proyecto San Pedro, que acompaña a italianos en situación de vulnerabilidad, entre ellos personas sin hogar, personas con adicciones, exreclusos y personas con dificultades económicas o psicológicas. El p. Fulco -que también colabora con la pastoral penitenciaria- dijo que la presencia de italianos en las cárceles locales ha disminuido tras el Brexit, acontecimiento que, según él, agravó los problemas sociales y financieros afrontados por muchos migrantes.
La comunidad también es conocida por sus tradiciones culturales, como la fiesta anual de la Virgen del Carmen y la feria que se celebra en julio en Clerkenwell Road. “La Iglesia sigue siendo un punto de referencia esencial para los italianos de primera, segunda y tercera generación en Londres, permaneciendo abierta y acogedora hacia todas las culturas y toda necesidad espiritual, humana y social”.